Habla chucho que yo te escucho

EL BLOG DE DOGARA

La adopción

Cada año millones de perros están en espera de encontrar un hogar. Al adoptar, en vez de comprar, además de estar brindando una segunda oportunidad a un ser que lo necesita, no formas parte del cruel negocio de la compra-venta en el que, en la mayoría de los casos, se da una reproducción indiscriminada de las hembras que son condenadas a una existencia llena de sufrimiento.

Desde Dogara recomendamos, por tanto, siempre esta opción. La adopción no solo transformará la vida de un perro, sino que también enriquecerá la nuestra. La decisión de llevarla a cabo será una de las más significativas y transformadoras que podamos tomar en nuestra vida e implicará un compromiso a largo plazo que requerirá de responsabilidad, amor y, sobre todo, una comprensión profunda de las necesidades del animal.

Aquí te dejo unas consideraciones importantes a tener en cuenta, a la hora de tomar la decisión de adoptar:

1.- Toma la decisión de forma meditada y no compulsiva.

Hay que ser conscientes de que el bienestar de un animal va a depender de nosotros Esto va a requerir siempre de cierto nivel de esfuerzo, así como un cambio en el estilo de vida. Es importante que todos los miembros de la familia estén de acuerdo en la adopción y saber todo lo que implica, ya que un perro puede vivir muchos años y todos los convivientes se van a ver afectados.

2.- Debes ser consciente de la responsabilidad y dedicación que conllevará.

Infórmate sobre las NECESIDADES BÁSICAS de los perros, ya que estas deben ser cubiertas para que puedan desarrollarse de manera correcta y disfrutar de una buena salud física y emocional. Las más básicas y conocidas por la mayoría son:

            . CUIDADOS VETERINARIOS, con asistencia mínimo una visita anual al veterinario para una revisión general, vacunas y desparasitación.

            . ALIMENTACIÓN. Recomendando que la comida sea de la mejor calidad posible, ya que una buena nutrición evitará que aparezcan problemas de salud en el futuro.

            . EJERCICIO FÍSICO Y PASEOS. La cantidad de ejercicio necesario va a depender básicamente de la edad, raza y estado de salud, aproximadamente en un pero adulto y sano puede variar de entre 30 minutos a 2 horas al día. Los paseos deberían ser tres mínimos al día. Con correa larga y dejando que olfatee lo que necesite. Al menos uno de los paseos que pueda ir suelto.

Aunque también hay una serie de ellas que no son tan conocidas pero que no debemos descuidar ya que son igual de importantes, como por ejemplo sus necesidades cognitivas, emocionales o sociales:

            . Además de sacarles a pasear para proporcionarles el ejercicio diario que el perro requiere, se deberá promover el JUEGO Y LA ESTIMULACIÓN MENTAL.

            . Igual de importante es la SOCIALIZACIÓN. Será necesario y fundamental que interactúe con otros perros y personas de forma segura y correcta.

            . En cuanto a sus NECESIDADES EMOCIONALES, el perro deberá sentirse seguro, querido, y tener confianza en su tutor, que deberá ser para él un referente estable y comprensivo.

Por lo tanto, cubrir las necesidades básicas del perro va a conllevar la aportación por nuestra parte de DINERO, TIEMPO Y COMPROMISO. Pregúntate por ello si estás en disposición de ofrecerlo en la medida necesaria, ya que los perros que no reciben la atención adecuada pueden desarrollar problemas de comportamiento, lo que lleva en muchas ocasiones a la frustración de los tutores y a su abandono.

3.- Evalúa tu estilo de vida y elige en función del mismo.

La parte genética dota al perro de un temperamento, instinto y necesidades que hay que tener muy en cuenta para la futura convivencia. Antes de adoptar, es esencial evaluar tu estilo de vida.

           . Aunque sea mestizo, por sus rasgos físicos se podrá intuir de qué mezcla de razas proviene. Tómate el tiempo para investigar las diferentes RAZAS Y SUS PARTICULARIDADES, ya que algunas son más adecuadas para ciertos estilos de vida que otras. Por ejemplo, algunas razas requieren mucho ejercicio, mientras que otras son más sedentarias.

            . El TAMAÑO Y LA EDAD son dos factores también muy importantes. Por un lado, considera el espacio que tienes en casa pensando si será apropiado adoptar a un perro grande que necesite mucho espacio para moverse. En cuanto a la edad, en general cuanto más joven, más enérgico y el adoptar un cachorro implicará además asumir un mayor nivel de paciencia y dedicación.

4.- Cómo manejar las expectativas.

En muchas ocasiones las expectativas no cumplidas pueden llevar a la desilusión o a la decepción, por lo que es importante que antes de adoptar seas consciente de que la ADOPCIÓN ES UN CAMBIO IMPORTANTE para el perro ya que conlleva cambios bruscos en cuanto a personas y otros seres con los que va a convivir, el lugar donde lo hará y sus rutinas habituales.

Por lo tanto, esto le PROVOCARÁ ESTRÉS y es por este motivo por el que puede que al principio haya algunos accidentes o se den comportamientos inesperados. Esto forma parte del PROCESO DE ADAPTACIÓN ya que el perro está aprendiendo a vivir en su nuevo entorno. Cuanto antes comience a confiar en nosotros y se relaje, más rápida será su adaptación. Debemos de AYUDAR, SER PACIENTES Y COMPRENSIVOS. No debemos regañarle ni castigarle, en este caso sólo se aumentará su nivel de estrés y podría empeorar su comportamiento.

5.- Informarte y a aprender hará que todo sea más fácil.

Los perros comunican sus emociones y estados de ánimo a través de su postura, cola y cara. Aprender a entender su lenguaje corporal es vital para poder comunicarnos correctamente con ellos. Cuantos más conocimientos tengamos sobre comunicación canina y estrés, aunque sean los conocimientos básicos, muchísimo mejor. No requiere de mucho esfuerzo y son de gran ayuda. Si además estás dispuesto a contar con algunas nociones de educación canina amable, no tardarás en comprobar cómo aumenta tu empatía hacia el animal y mejora tu relación con él. No obstante, ante cualquier problema de comportamiento que no se pueda manejar, no debemos desesperar y sí acudir a un profesional de esta disciplina.

Tras contar con toda esta información, hacerte ciertas preguntas puede ayudarte a tomar la decisión más adecuada. De modo que reflexiona sobre lo siguiente:

¿Estoy preparado para el compromiso a largo plazo que implica tener un perro?

¿Puedo adaptar mi estilo de vida para incluir a un perro?

¿Cuál es la raza o tipo de perro que se ajusta mejor a mis circunstancias?

¿Estoy dispuesto a invertir tiempo, dinero y dedicación al cuidado de un perro?

¿Puedo cubrir sus necesidades básicas y proporcionarle bienestar físico y emocional?

¿Estoy dispuesto a aprender sobre educación y comunicación canina y aplicar esos conocimientos?

Si tu decisión finalmente es adoptar, ¡disfruta entonces de este bonito camino que te espera!